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ANTECEDENTES DE LA OCASIÓN

Por cristianogiv - 12 de Agosto, 2006, 5:00, Categoría: General


HACIA LA INTEGRALIDAD (1)



Capítulo 1

ANTECEDENTES DE LA OCASIÓN


Desde hacía poco más de dos décadas, antes de Medellín '88, la escena teológica y política latinoamericana, con repercusiones más allá de sus fronteras, había entrado en ebullición debido a la irrupción de "una nueva manera de hacer teología" en el continente, por parte de los que se ha dado en llamar teólogos de la liberación o liberacionistas.

Emparentados con la teología política europea ideológicamente, representada ésta principalmente en Jürgen Moltman, Juan Bautista Metz y Wolfhart Pannemberg, algunos teólogos en Latinoamérica comenzaron a hacer un tipo de teología revolucionaria. El protestante Robert Shaull, a quien el especialista Ramón Hundley llama "abuelo del liberacionismo", comenzó a partir del texto bíblico a hacer una teología que podríase llamar "teología de la revolución". Si bien, ya desde 1663 el puritano John Liburne de los "niveladores" cromwellianos, en su obra "Legítima Defensa", con citas bíblicas había ya abogado por la resistencia abierta contra la tiranía.

Aproximaciones semejantes precedentes intentaron H. G. Reimarus, K. Kautsky, R. Eisler, S. G. Brondon, J. Carmichael, M. Hungel, G. Baumbach, K. Xilderwimmer, en sus consideraciones, y desde otro ángulo, del movimiento zelote.

La tesis doctoral del discípulo de Shaull, Rubem Alves, ya por el año 1963 se titulaba "Hacia una Teología de la Liberación"; aunque después se publicó con un nombre, que para esa época temprana, emparentara más con la Teología de la Esperanza que estaba a la orden del día. Ramón Hundley sostiene, pues, que el padre de la llamada "Teología de la Liberación" es el protestante Rubem Alves: esa es su tesis.

En los años inmediatamente siguientes, los católicos marxistas Paul Blancuart y Julio Girardi por un lado, y Paulo Freire por otro, se tornan en influencia de peso para Gustavo Gutiérrez, el primer sistematizador de la teología de la liberación. Debemos acotar al paso aquí que la misma teología de la esperanza, antesala europea de las teologías liberacionistas latinoamericanas, tiene sus fuentes de inspiración en el filósofo marxista heterodoxo Ernesto Bloch (1895), el cual a su vez se siente también inspirado por el reformador radical de la época de Lutero: Tomás Münzer.

La teología política europea es también heredera del neomarxismo de la Escuela de Frankfurt representado principalmente en Marcuse, Adorno, Horkheimer, Habermas y Walter Benjamín; escuela cuyo programa es impuesto por la UNESCO a todos los países asociados.

Gustavo Gutiérrez y otros teólogos liberacionistas acogieron acríticamente la crítica a las Escrituras de Rudolf Bultman, heredero de Adolfo Harnack y Martin Heidegger.

Gustavo Gutiérrez y Hugo Assman llegaron a ser los primeros prototipos de la teología de la liberación propiamente dicha, a los cuales se ha venido añadiendo una pléyade como J. L. Segundo, J. Sobrino, Leonardo Boff, José Severino Croato, etc. Un apologeta liberacionista ha sido el protestante José Miguez Bonino, único teólogo protestante latinoamericano invitado como observador al Concilio Vaticano II.

Las teologías de la liberación tuvieron su incremento y desarrollo en el período entre las dos asambleas del CELAM, en Medellín, Colombia (1968), y Puebla, México (1978). En el período posterior jugaron dentro del campo católico un importante papel de interlocutores los cardenales J. Ratzinger y A. López Trujillo. Dentro del campo evangélico protestante intervinieron en Latinoamérica como interlocutores Samuel Libert, Samuel Escobar, Emilio Antonio Núñez y René Padilla principalmente. Sin embargo, a pesar de tales pronunciamientos en cierta manera aislados, hacía falta un pronunciamiento evangélico a nivel eclesial y continental.

Los profesores del Seminario Bíblico de Colombia, con sede en Medellín, ya habían estado trabajando en esa área. Fue entonces que en común acuerdo con la Confederación Evangélica de Colombia, presidida por Héctor Pardo, se convocó a la Consulta Internacional Medellín '88 sobre Teología de la Liberación, presidida por el Dr. Jaime Ortiz Hurtado, rector del Seminario Bíblico de Colombia, y administrada por el Dr. Theo Donner, decano de la Facultad de Teología de dicho seminario.

Se invitó a especialistas que informaran y presidieran los trabajos de la Consulta. Como decano de la Consulta se designó al Dr. Emilio Antonio Núñez, de Guatemala. Jugaron, entre otros, un papel importante los conferencistas invitados Jorge Atiencia de Ecuador, y Ramón Hundley, norteamericano radicado en América Latina desde hace muchos años.

Se procuró que la convocatoria congregara principalmente a líderes evangélicos con influencia en sus comunidades, lo cual en efecto aconteció reuniendo a misioneros, pastores, teólogos, rectores y profesores de seminarios, profesionales y llamados "laicos" comprometidos. (Aunque uso tal expresión entre comillas, pues no estoy de acuerdo con ninguna división entre clero y laicado que despoje a los creyentes de la plenitud de su sacerdocio neotestamentario). Estuvieron representados en la Consulta los siguientes países: Argentina, Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Costa Rica, Guatemala, México, Estados Unidos, Canadá, España, Alemania y Japón. La Consulta fue propiamente evangélica, y se llevó a cabo en el Hotel Nutibara de la ciudad de Medellín, Colombia, en los días 22 a 26 de agosto de 1988.

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