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DE LA TEOLOGÍA HISTÓRICA

Por cristianogiv - 12 de Agosto, 2006, 0:45, Categoría: General


PROLEGÓMENOS (7)

I

DE LA TEOLOGÍA HISTÓRICA


Ubicación

Vamos a ver lo relativo a la Teología Histórica.  Es otro enfoque para acercarnos al depósito de Dios, a la Palabra del Señor, a lo que el Señor ha revelado.  La Teología Natural se ocupa de lo que Dios ha revelado acerca de Sí mismo, aparte de la Biblia, de las Sagradas Escrituras; es decir, solamente a partir de la naturaleza, de la creación, de la conciencia del hombre.  La Exegética y Bíblica resultan del estudio de los textos; el enfoque es estudiar los textos, los autores, los pasajes, los versículos, las frases, las palabras, las raíces de las palabras, el contexto histórico en que se movieron los autores; incluye también estudios acerca de Bibliología, aunque la Bibliología no es precisamente Exégesis, pero, digamos, la Bibliología es una base para la Exégesis.  La Dogmática estudia en cambio por temas; la Exegética por textos, y cuando todos esos textos de la Biblia han rendido juntos en forma coherente su quintaesencia, podemos tener lo que se ha dado en llamar Teología Bíblica, que surge de la Exégesis.

Primero la Natural, luego nos llega por la Bibliología un texto; luego de la Exégesis nos llega  el sentido de los textos, uno por uno, hasta que tenemos el todo del Nuevo Testamento; tenemos la teología del Nuevo Testamento, luego la del Antiguo Testamento, y entonces la Teología Bíblica.  La Teología Bíblica descansa, pues en la Exegética.

Ahora, cuando ya conocemos lo que tratan los textos, descubrimos que tratan de algunos temas principales y que hay verdades declaradas en forma revelada por Dios, y conocidas y proclamadas por la Iglesia, que llegan a ser dogmas; entonces ahí es cuando surge la Teología Dogmática, que es como otra etapa posterior.  Pero si esas verdades, esos grandes dogmas se ordenan en un sistema, conforman la Teología Sistemática; es decir, Dogmática es cuando trata de los temas: el dogma de la Trinidad, el dogma de la encarnación, el dogma de la justificación por la fe, de la inspiración de la Sagrada Escritura, en fin.  Pero cuando se colocan en un  sistema coherente, entonces se tiene ya un sistema: Teología Sistemática. Entonces, una enfoca por textos, la otra enfoca por temas.

Ahora, la Teología Histórica tiene otro enfoque y nosotros necesitamos tener también ese enfoque; porque no se  trata de preferir uno al otro, sino de tenerlos todos; todo lo que podamos  tener de la Teología Natural, y de la Exegética y Bíblica, y de la Dogmática y Sistemática.  Todo lo que nos ayuda a enriquecer nuestra percepción de la revelación divina.  Pero hay otro enfoque que es el de la Teología Histórica.

La Teología Histórica, a diferencia de la Exegética y la Bíblica, de la Dogmática y la Sistemática, estudia por procesos.  No se ocupa de un texto, o no se ocupa de un tema, sino que se ocupa de un proceso histórico; entonces por eso es que se habla de ella como Teología Histórica.  ¿Por qué?  Porque primero la revelación del Señor y luego Su revelación salvando, la salvación del Señor, se han dado en la historia, se han dado dentro de una corriente del tiempo, dentro de una cronología, y por etapas.  Entonces la Teología Histórica estudia las etapas de la revelación divina, las etapas de la intervención de Dios, lo que se suele llamar, la Historia de la Salvación; pero eso tiene, pues, varios períodos.

Subdivisiones del proceso

Podríamos subdividir.  Por ejemplo, si trazamos una línea aquí más o menos para dividir los períodos, tendríamos el siguiente esbozo: 

Primeramente aconteció la revelación; ese acontecimiento fue en el tiempo.  Claro que no estamos diciendo que todos los acontecimientos fueron al principio.  Esto va replegando una capa sobre la otra; pero primero vamos a hacerlo en forma simple.  Primero hay un acontecimiento de intervención de Dios, el cual es percibido y atestiguado por muchos testigos oculares que vivieron el asunto, y entonces lo esencial se registró.  Luego viene un período de registro; ese registro puede tener una forma oral y se forman sagas y anécdotas , y se cuenta y se cuenta y se cuenta; y generalmente se cuenta de la misma manera y así se van formando, esas sagas; o hay muchas maneras de llamarlo, que son como unidades de tradición que se van formando, que van quedando registradas.  Los puntos principales de lo que aconteció van quedando registrados, y siempre lo contamos más o menos de la misma manera; quedan los personajes principales, los acontecimientos principales, las frases  principales, el sentido principal; se pierde mucho a veces por los bordes; pero algo queda.  De todo ese registro oral, algo llega a escribirse.  Resulta que con el tiempo, a veces no pasando mucho tiempo, se hacen registros escritos; algunos  de esos registros, son hechos por personas en su carne, a veces son hechos por personas que tienen otro interés, pero a veces son hechos bajo la inspiración del Espíritu Santo, por personas que caminan con Dios.

Entonces viene un tercer fenómeno que se llama la formación del Canon; es decir, selección de esos registros; entonces, esos acontecimientos fueron quedando registrados, pero de todos esos registros, los confiables, los realmente inspirados, se van coleccionando de una manera especial; los otros van engrosando la tradición apócrifa, pero estos centrales van conformando el Canon.

Entonces, ha habido distintos períodos; primero en la historia de Israel en que ese Canon se fue formando.  Por ejemplo, los hitos principales de la formación del Canon fueron primero con Moisés; ese fue un período.  Moisés escribió, Moisés recopiló tradiciones anteriores. Moisés mismo fue ordenado por Dios para que escribiera; los escritos de él los pasó a Josué y a los ancianos.  Después, otro período clave fue el período de Samuel, cuando se organizó el reino.

Ustedes recuerdan que Samuel leyó las leyes del reino; las escribió en un libro; él también escribió Crónicas, que después fueron acrecentadas por otros profetas como Gad, como Natán, como Semaías, como Ido y otros que aparecen en la Biblia, y se fueron conformando los escritos del Antiguo Testamento.

Un período clave fue el de Moisés, otro período clave fue el de Samuel, después otro período clave, junto con el de Samuel pero a continuación, fue el de David y Salomón, en los cuales también se escribieron bastantes partes de la Biblia, mucha parte de los Salmos, de los Proverbios, de Eclesiastés, de Cantares, etcétera.  Después vino el período de los Reyes.  Clave dentro del período de los Reyes fue el tiempo de Josías, que es el mismo tiempo de Jeremías junto con Baruc; fue cuando fue encontrado el libro del pacto por el padre de Jeremías, que era Hilcías.  El sacerdote Hilcías, padre del sacerdote y profeta Jeremías, encontró el libro y hubo un reavivamiento.  Otro período clave después fue el de Esdras, y después el de Nehemías, y más tarde, en el período intertestamentario, el período de Judas Macabeo, de los Macabeos. 

Luego vino el período Rabínico, o de las escuelas rabínicas; de los rabinos Tanaítas, de las escuelas de Hilel, de Shamay, de los Esenios en el Qumram.  Esos fueron períodos en que se fue conservando el Canon.

Notemos entonces que había un acontecimiento; luego un registro del mismo en forma oral y luego en forma escrita; una parte del registro, espúrea, apócrifa, no de tanta confianza; y otro registro, en cambio, supervisado, dirigido e intervenido directamente por Dios; entonces de esa parte central, es de donde se fue formando el Canon a través de estos distintos períodos, hasta que llegamos al tiempo del Nuevo Testamento.  Entonces, en el tiempo del Nuevo Testamento se sigue el mismo proceso, solamente que en menos tiempo.  El Antiguo Testamento se formó en miles de años; en cambio, el Nuevo Testamento se formó en unos cien años, en un siglo.  El Antiguo en muchos siglos, mínimo quince o dieciséis siglos; en cambio el Nuevo Testamento se formó en un solo siglo; pero fue también de la misma manera.

Aconteció lo que Jesús dijo, lo que Jesús hizo, lo que le sucedió.  Todo eso empezó a contarse, y se contaba y se contaba y se contaba, hasta que algunos tomaban notas, hacían colección de los dichos, colección de las parábolas, etcétera; y luego algunos compusieron ya el Evangelio completo como Mateo, como Marcos, como Lucas, como Juan, etcétera; luego las cartas de los apóstoles se fueron coleccionando.  Ellos escribieron de una manera dispersa, una carta para allá, otra para allá.  Ellos no estaban pensando formar un Nuevo Testamento. Cuando Pablo le escribió a Filemón, pues lo único que él pensaba era escribirle una carta a Filemón, pero el Espíritu sí pensaba usar esa carta.  Entonces así se fue coleccionando, se fue formando el Canon del Nuevo Testamento, que dentro del cristianismo se añadió al Canon del Antiguo Testamento.

Entonces, todo eso ha sido un proceso.  Pero hay todavía otra etapa después de la formación   del Canon.  Hay una secuencia; primero está el acontecimiento, luego el registro, el Canon, y ahora, ese Canon comienza a ser interpretado por el pueblo de Dios.  En el Antiguo Testamento, por ejemplo, para el tiempo de Esdras, se cerró el Canon.  El último fue Malaquías.  Algunos introducen del período Macabeo, pues los libros de los Macabeos, realmente tienen información importante acerca del período de Alejandro Magno, y para completar la tipología sobre el proceso del anticristo y todo eso; porque realmente, el Antiguo Testamento es una tipología de la historia de la Iglesia, y sabemos que la historia de la Iglesia, en su parte terrenal, en el ambiente final, culmina pues, con un período de gobierno mundial del anticristo y todo eso; lo cual, si se sigue la tipología en el Antiguo Testamento, esa parte final la completa principalmente el libro primero de los Macabeos donde se muestra a Antioco Epífanes como un tipo del anticristo, mandando a quemar las Biblias, persiguiendo al pueblo de Dios; o sea que en ese vacío del período intertestamentario, realmente el libro I de Macabeos suple algo muy útil en la historia y también en lo tipológico.  Sin entrar en las discusiones acerca del Canon entre los católicos y los protestantes.  Cuando entremos más a fondo en lo que es Canon, ya se verá con detalle; ahora solamente estamos viendo la cosa a vuelo de pájaro, a manera de una panorámica.

El Talmud

Pero después del período del Canon, se forma el período de interpretación.  Después de Esdras, que formó la gran sinagoga, vinieron aquellos grandes rabinos, por pares, que luego llegaron a transmitir el texto y la tradición, hasta llegar a Hilel y Shamay, luego Gamaliel, Ismael y Aquiba, y luego llegó el concilio de Jabne y los rabinos Tanaitas y los Amoraítas.  Ellos interpretaban el Canon. 

Vemos, pues, que dentro del judaísmo fue que se empezó a formar el Talmud.  El Talmud, es hoy el libro sagrado para los judíos ortodoxos, pero no pertenece al Canon, sino al período de interpretación del pueblo de Dios; es decir, al período Rabínico.  Entonces, ¿qué es el Talmud? El Talmud son los escritos rabínicos, pero tiene sus subdivisiones.  Vamos a verlo primero en forma panorámica, para tener los primeros conceptos sobre él.

El Talmud tiene una primera parte que se llama la Mishnah.  ¿Qué es la Mishnah?   Los comentarios de los rabinos Tanaítas acerca de la Torah, o sea, del Antiguo Testamento.  Aunque la Torah es principalmente el Pentateuco, a veces la palabra se extiende también en forma generalizada al Antiguo Testamento.  Entonces los rabinos que vivieron desde el siglo I al III de nuestra era cristiana, son los llamados rabinos Tanaítas o Tanaim.  Ellos comentaban los textos de la Torah.  La recopilación de la interpretación de los rabinos acerca del Canon del Antiguo Testamento, entre el siglo primero y tercero, se llamó Mishnah.  ¿Qué es la Mishnah? Los comentarios o interpretaciones acerca del Antiguo Testamento hechos por los rabinos contemporáneos a Cristo, a los apóstoles y a la iglesia primitiva, antes del concilio de Nicea.   Se trata de los llamados Rabinos Tanaim.  Ahí es donde aparecen los comentarios de Hilel, de Shamay, de Ismael, de Johanam BenSakai, de Aquiba y todos ellos.  Toda esa colección de sus comentarios, del primer período de interpretación judaica del Canon, es lo que está en este libro que se llama la Mishnah. ¿Pero qué pasó?  Cuando ya se había completado la Mishnah, resulta que siempre aparecieron cositas que se habían quedado por fuera y que recopilaron en forma tardía, y formaron un apéndice.  Ese apéndice se llama la Toseftá.  Luego la Toseftá es como un apéndice de aquellos escritos rabínicos.

Se fueron formando esos escritos de interpretación en los primeros tres siglos de la era cristiana por parte del rabinismo judaico, palestinense principalmente y babilónico; porque hubo un Talmud formado en Babilonia, otro en Palestina; por eso hay dos Talmudes; pues esas recopilaciones se hicieron, una en Palestina y otra en Babilonia, y la babilónica es más extensa que la otra; esa es la razón por la que el Talmud es uno babilónico y otro palestino, pero en esencia se trata de la recopilación de las interpretaciones rabínicas acerca del Canon.  Cuando se completó el escrito clave se le hizo el apéndice por las cosas que quedaron fuera y se formó la Toseftá. 

Luego, a partir ya no del siglo III, sino del siglo IV, hasta la Edad Media, vinieron los rabinos que se llamaron Amoraim o Amoritas o Amoraítas. ¿Qué hacían estos Rabinos Amoraítas?  Ellos comentaban a los rabinos Tanaitas.  Los rabinos Amoraítas eran los comentaristas de la Mishnah.  Cuando se recopilaron los comentarios, las interpretaciones Amoraítas de los Tanaitas, esa recopilación se llamó la Gemará.

De donde concluimos que la Mishnah con la Gemará forman el Talmud.  El Talmud es el libro sagrado de los judíos ortodoxos; y cualquier judío que se respete, se guía, no precisamente por el Antiguo Testamento, sino por el Talmud.  El Talmud cita, por ejemplo, un versículo de la Torah, y luego las distintas interpretaciones de ese versículo, hechas por rabinos durante tres siglos.  El rabino fulano dijo esto, el tal dijo esto, fulano dijo esto; como ellos interpretaban. 

Inclusive, escuelas contrarías aparecen dentro de una misma explicación, porque son comentarios de un versículo de la Biblia, hechos por rabinos de varios siglos de distintas escuelas, para tratar de entender el texto.  Esas primeras interpretaciones, las más antiguas, cuando se pasó de lo oral a lo escrito, fue lo que formó la Mishnah; su apéndice es la Toseftá; pero luego, cuando ya eso había sido formado, quedó como un libro sagrado, que equivale dentro del cristianismo como a los de los llamados Padres de la Iglesia.

En el Nuevo Testamento

Lo que pasó después entre el cristianismo, fue el mismo proceso.  El Nuevo Testamento fue comentado por los líderes del cristianismo y se formaron los escritos de los llamados Padres Apostólicos, los Apologistas, los Polemistas, los Padres antenicenos, y los de después del período del Concilio de Nicea, todo el período primitivo, patrístico.

Podríamos equiparar diciendo que la colección de los escritos patrísticos, equivale al Talmud.  El Talmud es como decir, la biblioteca rabínica, que equivale al lugar que tiene la biblioteca patrística dentro del contexto del cristianismo.

Los judíos ortodoxos se basan en el Talmud más que la Escritura misma.  ¿Por qué?  Porque resulta que en el Talmud aparecen los versículos de la Escritura, pero explicados por los rabinos y con todas las explicaciones habidas y por haber.  Tal rabino dijo tal, y tal dijo tal; uno lo interpreta así, otro lo interpreta así, y vienen todas las interpretaciones juntas, y tú escoges la que te parece.  Ahora, no podemos afirmar que esto sea para reemplazar al Espíritu Santo.  No, no lo podemos decir; porque eso comenzó a darse antes de la revelación de Cristo.  Eso se registró después, pero comenzó a darse antes, y el Espíritu del Señor estaba con el pueblo de Israel, y mucho de ello es muy legítimo y muy válido, y de hecho el cristianismo ha heredado algo de ello.  Por eso necesitamos conocer esto; no podemos tener un prejuicio; que está mal o que está bien.  Hay que ver las cosas.  ¿Qué dice el texto?  Por ejemplo, el Cantar de los Cantares.  Existen varias interpretaciones del Cantar de los Cantares, de distintos siglos; cómo fue  interpretado por el rabino Aquiba, cómo lo interpretó después Orígenes en el cristianismo, en la patrística primitiva.  Cómo en la edad Medieval; cómo Fray Luis de León; cómo después da la interpretación la edad Moderna hasta llegar ahora últimamente, por ejemplo, Watchman Nee, que tiene un libro sobre Cantares.  Todo eso es un historial, es una vertiente de interpretación del Texto Sagrado.

La Teología Histórica estudia todo ese proceso.  ¿Y qué pasó a qué?  ¿Cómo se aumentó? ¿Cómo se interpretó?  ¿Qué se valoró?  ¿Qué se perdió?  ¿Qué se cambió?  ¿Qué se recuperó?  Todo eso estudia la Teología Histórica.  No sólo cuándo aconteció, sino también el proceso de registro y el proceso de formación del Canon, y el proceso de interpretación del Canon dentro del judaísmo, después dentro del cristianismo; es decir, el ministerio eclesiástico.  La Teología Histórica es un enfoque importante, porque muchas cosas las comprendemos mejor cuando conocemos su origen y todo su proceso de desarrollo. 

Hay personas que nacieron hoy, y   encuentran instituciones, encuentran cosas.  ¿Cómo llegaron a ser lo que hoy son?  Eso tiene una explicación histórica; nada surge sin una causa.  ¿Qué tiene una causa de Dios?  ¿Qué es legítimamente de Dios?  ¿Qué se ha preservado a lo largo de la historia?  ¿Qué fue una intromisión, una cizaña sembrada entre el trigo?  ¿Dónde comenzó una institución a desviarse? ¿Dónde se perdió aquello? ¿Dónde comenzó aquello?  ¿Quiénes fueron los primeros que empezaron a interpretar así, y a éstos quiénes les sucedieron?  Y éstos que les sucedieron,  ¿qué corrigieron?  ¿Qué asumieron? y ¿Qué despreciaron?  Eso es también una manera apropiada de ver el depósito de Dios.

La importancia de la historia

Sabemos que esto es complicado, que requiere de mucha erudición, pero poquito a poco se va caminando, porque hemos nacido en un mundo ya hecho hasta aquí.  Ahora nos toca seguir de aquí para adelante, valorar lo útil, recuperar lo que se ha perdido que también es útil, desechar lo que ha tenido un origen fuera de lugar; pero si no conocemos el proceso del desarrollo de las cosas, ¿cómo vamos a poder hacer nuestra parte?  Nosotros estamos sobre los hombros de otros, somos deudores a otros.  ¿Qué cosas hemos heredado en forma acrítica?  ¿Qué tal que no sean legítimas, y las hemos heredado simplemente por tradición?

Cuando se sigue el proceso podemos valorar, ¿qué de todo eso es realmente de origen divino y de gran valor? ¿Cómo debemos defenderlo y continuarlo? ¿Qué debe ser corregido y debe ser denunciado?  A veces es necesario denunciarlo con conocimiento de causa; a veces es necesario denunciarlo con nombres propios y con fechas y con títulos y todo. ¿Por qué?  Porque nosotros no nos movemos en los aires, sino que nos movemos en un mundo real, que tiene orígenes en el pasado, y las instituciones que hoy están en pie, tienen un origen. ¿Qué de ese origen es divino y qué es humano? ¿Qué ha sido una trampa de Satanás? ¿Qué podemos hacer ahora?  Si comprendemos el proceso histórico, vamos a comprender nuestra propia coyuntura cuando estudiamos la historia, porque para eso es que el Señor constantemente está contando una historia; el Señor escribió Su revelación en gran parte en forma de historia, y constantemente Dios inspira que se hagan recapitulaciones de la historia.  De pronto aparece un Salmo por ahí, por ejemplo el 78, donde el Espíritu Santo hace mirar al escritor para atrás, y en forma resumida presentar todo el trabajo de Dios, porque una perspectiva histórica te hace entender mejor a Dios, te hace entender mejor al pueblo, te hace entender mejor al hombre; se aprende mucho de la historia.

Ahora, esto no es cualquier historia. ¿Qué es la historia de la Iglesia?  Es el trabajo de Cristo en la tierra.  Jesús dijo: “Yo edificaré mi iglesia”; es decir, que esa edificación que Cristo dijo que haría, se ve en la historia de la Iglesia.  Ahora, en esa edificación habría una lucha.  ¿Dónde se comprende mejor esa lucha?  También en la historia de la Iglesia; entonces la Teología Histórica estudia el proceso.

No somos los primeros en leer la Biblia, ni los únicos en tenerla; claro que lo primero es una relación directa con el Señor y un acercarme a la  Biblia con el Señor; pero como eso tiene que hacerse colectivamente también, y como la Iglesia no sólo es de este siglo, entonces  necesitamos ver el ministerio que el Señor ha levantado a lo largo de la historia de la Iglesia, y qué aportes ha hecho, y qué responsabilidades hay en la Iglesia.  Todo ello es necesario conocerlo.

¿Cuál fue la primera mención sobre determinado asunto en la historia de la Iglesia?  ¿Cómo se fue enriqueciendo?  ¿Cómo Satanás trató de enajenarlo?  ¿Cómo se pudo resistir esa enajenación?  ¿Cómo hubo una restauración?  Todo eso nos enseña mucho.  La Escritura dice:

“Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se  escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza".  Ahora, nosotros no podemos negar eso.  Yo creo que ninguno que sea sensato puede negar que a veces, leyendo el libro de algún hermano, de algún ministro del Cuerpo de Cristo, reciba más luz de determinados pasajes de la Biblia, que cuando los lee la persona sola.  Pienso que si somos honestos, tenemos que reconocer  que habíamos leído ésto pero no habíamos visto tanto; mas cuando lo leo a través del ministerio que el Señor instituyó en la Iglesia, como que lo veo mejor.  Entonces no podemos darnos el lujo de ignorar estos procesos históricos.  Claro que nosotros tenemos que centrarnos en el Señor, pues estamos siguiendo al Señor.  Debemos buscar al Señor cuando leemos la Biblia, y también buscar la mano del Señor cuando leemos la Historia de la Iglesia; hay distintas maneras de leer la Historia de la Iglesia.

Existe la historia de los egipcios, de los asirios, de los caldeos, de la persas, de los griegos, de los romanos.  Pero ¿con qué ojos veía Jeremías y los que escribieron el libro de los Reyes?  Ellos veían la historia con ojos ungidos; ellos veían las razones de Dios y del mover de Dios en la historia, y de esa manera escribieron el Antiguo Testamento.  En cambio una persona que solamente es historiadora pero que no tiene el Espíritu Santo, y que no tiene una condición para entender a Dios en la historia, entonces no conoce lo que el Señor llamó “las señales de los tiempos” y le pasa lo que le sucedió a los fariseos.  A éstos Jesús les dijo: Vosotros decís, va a hacer calor porque el sol esta así, las nubes están asá, pero ¿cómo no discernís las señales de los  tiempos?  O sea que existen los tiempos, y eso es plural.  Eso incluye el proceso histórico; las señales de la obra de Dios.

Nosotros necesitamos distinguir las señales de los tiempos de la obra de Dios ¡hoy!, pero en eso nos ayuda la historia del pasado.  Cuando conocemos los procesos de la historia, de la   intervención del Señor en Su pueblo, en el pasado, comprendemos mejor nuestro tiempo, comprendemos mejor las cosas, porque ahí tú te identificas con esta situación; con esto aquí, con aquellos personajes allá, y tal situación la identificas con aquello; y ¿qué fue lo que aprobó el Señor? y ¿cuáles fueron los errores que se cometieron? y ¿cuál es el camino correcto? 

Entonces te instruye, te consuela, te amonesta.  Por eso la Teología Histórica es importante.  Ahora, yo sé que al principio uno se pone a ver todos esos nombres y se cansa.  ¿Pero sabe qué? Hay millones de personas para quienes esto es pan comido.  ¿Cómo vamos nosotros a ignorar eso?  ¿Cómo vamos a ser ignorantes?  Aunque sea por cultura general, tenemos que tener por lo menos un barniz de esto. Después vamos a descubrir su utilidad en el campo en el que el Señor nos tenga.  Si el Señor te quiere usar, por ejemplo, en un medio judaico, y tú no sabes ni de qué se trata, tú no conoces el alma judía, tú no conoces lo que para ellos es regla de fe y conducta, y las razones que ellos nos dan, y en qué consisten, entonces tu utilidad va a ser restringida; pero si te preparas, tu utilidad va a ser ampliada y puedes ser usado en otros medios.

El Canon del Nuevo Testamento

Esto que les estoy hablando aquí del Talmud, es para ilustrar este otro período dentro del proceso histórico que es el de la interpretación del Canon.  Ahora, el Canon es la Palabra autoritativa del Señor.  La interpretación tiene una autoridad, pero no de la misma categoría; ciertamente el mismo Canon habla de la función del sacerdocio; y el Nuevo Testamento, el Canon neotestamentario, habla de la función del ministerio; entonces sí hay lugar para estos menesteres con tal de que no sustituyan la autoridad del Canon mismo.

Resumiendo, tenemos que el Talmud está formado de la Mishnah más la Gemarah.  Hay uno babilónico más extenso y uno palestino más pequeño.  La Mishnah es los comentarios de los rabinos hasta el siglo tercero después de Cristo; la Gemarah es los comentarios de la Mishnah desde el siglo cuarto hasta la Edad Media; pero no quiere decir que los rabinos que aparecen en la Mishnah son únicamente del siglo primero hasta el tercero; no.  Ese libro registra los comentarios anteriores en la tradición oral rabínica de Israel.  Pero el registro se dio entre el siglo primero y tercero, y ese registro forma la Mishnah. 

El apéndice, la Toseftá, y los comentarios de la Mishnah por los rabinos Amoraítas del siglo cuarto hasta la Edad Media temprana (siglos sexto y séptimo), forman la Gemarah.  Repetimos que la Mishnah más la Gemarah forman el Talmud, y el Talmud es hoy en día considerado el libro sagrado de los judíos ortodoxos, el que se estudia en las sinagogas, el que estudian los rabinos ortodoxos, fundamentalistas, hasta el día de hoy; esa es su autoridad.

Así sucedió también después con el cristianismo. Estando ahora ya dentro de la historia de la Iglesia, el proceso fue exactamente el mismo.  El acontecimiento fue en el tiempo del Señor Jesús y los apóstoles.  Respecto del registro de sus escritos, dice Lucas:  ''Puesto que muchos han tratado de poner en orden las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,... me ha parecido también a mí...” (Lucas 1:1,3).  Él dice, muchos; es decir, muchos escribieron.  Ese fue ya un encargo que recibió del Señor; entonces ahí comienza el registro canónico.  Se forma entonces el registro espúreo, oral, y el canónico; viene ya el proceso de formación del Canon.  El Canon es canónico desde el momento que el Señor se movió e inspiró.

Pero el reconocimiento de la Iglesia se demoró cerca de cuatro siglos.  Para que nosotros tengamos el Nuevo Testamento como hoy lo tenemos, con éstos 27 libros en este orden, hubo un período del siglo primero al  siglo cuarto.  Ya en el siglo cuarto, estaba formado todo el Canon. ¿Por qué?  Porque las cartas se escribieron aisladas; entonces algunas iglesias conocían unas, otras conocían otras; luego algunos comenzaron a coleccionar los escritos de Pablo, otros comenzaron a coleccionar los de Juan, otros los evangelios, y luego esta iglesia comparaba su colección con la de aquella otra iglesia, y esas iglesias del Oriente las comparaban con las del Occidente, con las de África, en fin, hasta que en ese período el Espíritu Santo fue trabajando en la conciencia de la Iglesia, hasta que cerca del siglo cuarto ya estaba el Canon reconocido.  El Canon es canónico desde que el Espíritu lo inspiró y desde que se escribió, pero el proceso de recopilación, de colección, de comparación de unos con otros, demoró más o menos cuatro siglos; entonces, alrededor del siglo cuarto ya podemos decir que es la estabilización del Canon del Nuevo Testamento.

Interpretación eclesiástica

Luego viene ese período que podemos llamar eclesiástico; es decir, de interpretación eclesiástica; el cual, a su vez, también tiene sus etapas, y esas etapas incluso están profetizadas en la Biblia, en los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis, que son los períodos por los que pasaría la iglesia.  Hay un primer período Patrístico, luego un período que pudiéramos llamar Escolástico Medieval.  Cada uno de esos períodos tiene sus subdivisiones.  El Patrístico más primitivo, por ejemplo, antes del Concilio de Nicea; el Patrístico medio, de los grandes gigantes como  Atanasio; y el Patrístico tardío ya para comenzar la Edad Media temprana.  Luego viene la Edad Media de período escolástico, y cuando está declinando la Edad Media, entra la época del Renacimiento, seguida de la Reforma Protestante, y el período Moderno y Contemporáneo. Este Canon, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, ha sido estudiado por la Iglesia en todas las épocas, y ha sido aplicado a cantidad de situaciones, y muchas de las situaciones que nosotros estamos viviendo hoy, se corresponden con similares del pasado.

La historia del dogma, o el proceso de formación del dogma, se vivió dentro de la Iglesia.  Hay cosas que nosotros no sabemos que le costaron a la Iglesia muchos años y a veces siglos de parto; y nosotros ya nacemos con toda la papilla masticada; pero sería bueno conocer como fue preparada la papilla y como llegó a estar lista para que nosotros recién naciditos ya la tengamos masticada.

Hoy es muy fácil para nosotros ir y comprar una Biblia, pero. ¿cuántos tuvieron que escribir y a cuántos le debemos poder tener una Biblia con estos libros y en este orden?  Y no solamente la parte espiritual, sino aun la parte física ha sido con mucho trabajo.  El asunto que hablamos arriba acerca de las instituciones que se han formado.  ¿Por qué encontramos denominaciones con tantos nombres?  Los ortodoxos y los rusos y los griegos, además los católicos y protestantes, unos episcopales y otros presbiterianos, otros congregacionalistas.  ¿De dónde han surgido esas sectas, como los mormones, como los Testigos de Jehová?  Todo eso tiene una explicación histórica; y ¿qué relación tiene eso con la interpretación del Canon?

Hermanos, cuando las cosas no se conocen bien, se forman movimientos inmaduros, movimientos tergiversados, que a veces llegan a tener gran autoridad, y sin embargo tienen poco de Dios, pero tienen peso, tienen cantidad de gente, tienen instituciones.  En el estado de Utah el 95%, o casi el 98% de las personas son mormones; un estado entero que lleva un siglo, inclusive más de un siglo, cuando se formó el estado de Utah con la gesta de José Smith y Brigham Young, porque la democracia americana tiene doscientos años ya pasaditos.  Hoy en día tu vas allí y es un país mormón, donde los héroes no son Bolívar, ni Santander, ni San Martín, sino José Smith; donde la plaza y la estatua es de José Smith.  Lo que para nosotros es un falso profeta, para ellos es su gran profeta; tienen la mundialmente famosa universidad de Brigham Young. ¿Quién era Brigham Young?  Un engañado por José Smith; pero llegaron a hacer institución, a constituir un estado.  Es un estado muy limpio, muy arreglado, muy ordenado; pero, ¿qué pasa con su relación con la verdad canónica?  Ahí está el problema; se forman grupos.  Cuando vemos la historia de la Iglesia, si las cosas no se hacen bien, con suficiencia, con claridad, no se sientan precedentes claros, se siembra una planta que va a crecer torcida, y uno piensa que una cosa pequeña después no tiene nada que ver con la historia.

Hermanos, permítanme contarles solamente una anécdota histórica para que mis hermanos comprendan lo importante que es tener visión histórica, comprender las señales de los tiempos, comprender nuestro tiempo y dejar precedentes claros.  Voy a contarles una historia a grandes rasgos, pero creo que les va ayudar ésta ilustración.  Resulta que ustedes leen en la Biblia que Pablo fue y llenó de su predicación desde Jerusalén hasta Ilírico; y dejó a Tito en Dalmacia.  Lo que antes eran llírico y Dalmacia, son los países de la ex-Yugoslavia; o sea, Serbia o Yugoslavia, Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro, etcétera.  Esos países, con Albania incluido, eran lo que antiguamente se llamaba el llírico y Dalmacia.  Pablo dice que él llenó con el Evangelio desde Jerusalén hasta Ilírico, cuando escribió esa carta a los Romanos; después pasó más allá; llegó hasta España; pero cuando escribió la carta a los Romanos, había llegado hasta Ilírico. 

Luego en otra carta dice:  A Tito envíe a Dalmacia; o sea que Dios usó a Pablo y a Tito para poner las bases del cristianismo en éstos que hoy son países de gran conflicto.

¿Entonces que pasó?  Después que el cristianismo fue apostólicamente establecido en esa región, fue descuidado por las personas, y otra vez el paganismo volvió a tomar campo. Entonces Dios levantó dos hombres claves unos siglos después, que fueron Cirilo y Metodio, de donde viene el llamado alfabeto cirílico, porque ese fue el que inventó Cirilo para escribir la Biblia y escribir los escritos; entonces Cirilo y Metodio fueron después, donde  habían ido siglos antes Pablo y Tito, los grande apóstoles de esa región.  Ahí fue cuando comenzaron en la Edad Media temprana, a convertirse de nuevo a Cristo; pero ya en el período medieval. ¿Pero qué pasó?  Surgió un conflicto entre el patriarca latino llamado el Papa de Roma y el patriarca de Constantinopla; si ustedes ven en el mapa, aquí está Italia, y luego aquí están los Balcanes, luego aquí viene Estambul y Grecia y todo eso.  Aquí estaba Constantinopla hacia el oriente; hacia el occidente estaba Roma; y esta región de Ilírico quedaba más o menos en el medio.  A raíz de eso empezó una política eclesiástica; el patriarca latino o Papa de Roma, quería que éstos convertidos de estos grandes apóstoles Cirilo y Metodio, quedaran bajo la influencia de Roma; en cambio los otros querían que quedaran bajo la influencia de Constantinopla, y se valían de cualquier cosa, por ejemplo, la forma de bautizar.

Ellos habían bautizado en el nombre de Jesucristo; entonces los de Constantinopla decían: No, tienen que volverse a bautizar porque el bautismo es en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y eso mismo habían acostumbrado decir los de Roma; pero el Papa Esteban, aprovechaba el momento para autorizarles, y les validaba el bautismo en el nombre de Jesucristo.  ¿Para qué?  Para que ellos quedaran bajo la influencia del patriarcado latino y no del patriarcado de Constantinopla; era una política eclesiástica.  Peleaban porque no tenían la suficiente madurez; había intereses humanos dentro de una baja educación.  ¿Entonces qué  pasaba?  Esta gente estando en el medio de dos influencias, unos, los croatas, se alinearon con el Papa de Roma, lo que llegó a ser Croacia.  Los croatas tienen raíces católicas; en cambio los otros que se alinearon con el patriarca de Constantinopla y luego los patriarcados de Oriente, el patriarca Ruso, llegaron a ser los serbios, y comenzó el problema de los Balcanes de los croatas contra los serbios; unos contra el Papa de Roma y otros contra los patriarcas de Oriente.  Y cuando vino el cisma, unos se pelearon, se excomulgaron mutuamente; eso fue un problema, que siendo de la Iglesia, pasó a ser un problema de naciones y de etnias.

El Señor no aprobó esa discusión, y ¿sabe quiénes tomaron cuenta de ellos?  Los musulmanes, quienes llegaron después e invadieron todo ese territorio, y ese resto musulmán es lo que hoy forma Bosnia-Herzegovina.  Los bosnios son los que heredaron a los musulmanes; los croatas heredaron a los católicos, y los serbios heredaron a los ortodoxos orientales.  Antes no tenían profundidad suficiente y se peleaban por cualquier cosita, por política.  No se sentó un buen precedente, y resultaron matándose unos a otros por tradiciones étnicas, por tradiciones religiosas; porque no se sentó un precedente claro desde el principio, una cosa centrada, equilibrada, demostrada, registrada, y que pudiera servir de precedente para cualquier situación en el futuro histórico.  A veces una persona no tiene visión histórica; a veces piensa solamente en sí misma.  Con tal de que yo entienda y esté bien.  Pero el Señor hace un trabajo histórico:  “Yo edificaré mi iglesia”, y eso es historia.

A veces el Señor tiene que castigar una nación porque no está de acuerdo con la Iglesia; como quien dice, ni estoy con los croatas, ni con los serbios; ahora le voy a dar permiso por un tiempo a los musulmanes, y como resultado, los musulmanes se enseñorearon, como sucedió en España.  España fue tomada por los musulmanes, pero después Dios les puso a Carlos Martel y les dijo: Ustedes paran hasta aquí; y desalojaron a los Moros, y recuperaron para la cristiandad lo que el Islam se estaba robando.

Esta ilustración histórica es muy actual, pero que tiene sus raíces en la historia de la Iglesia; quizás sería diferente si las cosas se hubieran hecho de una forma distinta, si se hubiera considerado la herencia paulina y de Tito en Ilírico y Dalmacia.  ¿Qué pasó más tarde?  Hubo descuido, y entró el paganismo.  Si no hay precedentes claros y enseñanzas claras, todo claro, surgen muchas otras voces, muchas corrientes, y la gente se va para allá, se va para lo que sea; y si tú no comprendes y dejas un testimonio claro y bien definido, ¿qué pasará de aquí a diez años?  ¿En qué quedará todo?  Es necesario conocer la Teología Histórica, para que podamos discernir las señales de los tiempos, conocer el proceso y también ubicarnos de una manera apropiada.

La Teología Histórica estudia los procesos de la revelación, del registro, de la formación del Canon, de la interpretación del Canon, tanto dentro del pueblo de Dios en el Antiguo Testamento judaico, como dentro de la Iglesia, el pueblo de Dios en el Nuevo Testamento, en sus distintos períodos: El patrístico, el medieval, la Reforma, el período moderno y contemporáneo.  Esto para tener una visión general, para acercanos al depósito de Dios, conociendo el proceso de revelación, de registros, de interpretaciones.  Es otra manera de acercarnos, otro enfoque; ya no es por textos, ni por temas, sino por procesos; pero también necesitamos hacer exégesis, conocer los temas, tener una visión general y conocer los procesos, y ubicarnos en esos procesos y entender dónde nos ha puesto Dios ahora y qué señales de los tiempos el Señor nos concede percibir, y qué precedentes tenemos que dejar.

Algunos teólogos históricos sobresalientes

Vamos a colocar también aquí algunos nombres de hermanos teólogos, en relación con la Teología Histórica.  Algunos autores pertenecen a la línea liberal, otros a la conservadora.  Si los hermanos leen los de la línea liberal, deben tener cuidado.  Para leer los autores de la línea liberal, es recomendable haber leído primero de la línea conservadora y tener suficientes bases teológicas.  No quiero decir que se deban desconocer, pero hay cosas que es necesario conocer primero, para poder tener los suficientes elementos de juicio y así evaluar las otras teologías liberales.

- Eduard Young. Introducción al Antiguo Testamento; también su tesis allí citada.

- F. Bruce, que ya habíamos citado en relación a la alta crítica, dentro de la línea conservadora, y también dentro de la Bibliología y Exégesis. ¿Son confiables los documentos del Nuevo Testamento? El Canon de las Sagradas Escrituras.

- Herman Ridderbos y Óscar Cullman, que ya habíamos visto en relación a la Teología Exegética, y que tienen también relación en la parte de Bibliología y de Teología Histórica. Los dos tratan de la Historia de la Salvación.

- James Orr, de la línea del desarrollo del dogma. Responde a A. Harnack.

- Justo L. González. Latinoamericano. Autor de Historia de las Misiones Cristianas, Historia del Cristianismo, e Historia del Pensamiento Cristiano.

- Reinhold Seeberg, alemán, autor de un Manual de Historia de las Doctrinas Cristianas.  Al igual que James Orr, presenta el progreso de la dogmática desde un punto de vista conservador enfrentando el punto de vista racionalista expresado especialmente en esta área por:

- Adolfo Harnack, racionalista alemán, especialista en esta área.

- Yves Congar, un teólogo histórico, católico, que también tiene que ver con todo el desenvolvimiento del dogma.

- Edwin Yamauschi. Sobresaliente en el campo de la arqueología, al igual que:

- D. J. Wiseman.

- Luis Berkof, que además de su Teología Sistemática tiene una Historia de las doctrinas cristianas. ☐

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