El Blog

Calendario

<<   Agosto 2006  >>
LMMiJVSD
  1 2 3 4 5 6
7 8 9 10 11 12 13
14 15 16 17 18 19 20
21 22 23 24 25 26 27
28 29 30 31    

Categorías

Sindicación

Enlaces

Alojado en
ZoomBlog

DEL NECESARIO INTEGRALISMO

Por cristianogiv - 12 de Agosto, 2006, 3:03, Categoría: General


ARGUMENTOS TEOLÓGICOS, EPISTEMOLOGÍA, ÉTICA Y EXISTENCIA (4)


Capítulo IV



DEL NECESARIO INTEGRALISMO



Lo dado despierta percepción y responsabilidad, también experiencia y sentimiento, también razón, fe y elección. La integralidad acoge todo y reacciona en forma multilateral y transcendente. Por ello, la Teología Mística Integrante es el más alto instrumento científico en la jerarquía metodológica.

La esfera meramente fenoménica cognoscible kantiana, la llamada "puridad de la razón", constituye una limitación elegida, cuya elección responsabiliza al hombre por su mutilación de la realidad integral. La autolimitación es un acto moral responsable, y por lo tanto punible.

La jerarquización autónoma humanista, antropocéntrica y antropomórfica, de las llamadas razón pura, práctica, dialéctica, histórica, etc., constituyen elecciones de tipo ético juzgables y punibles. Las preferencias atencionales, y las inclinaciones axiológicas que no dejan de hacer ídolos de ciertos valores y énfasis, son todas de tipo ético; sí, una elección a priori responsable y punible. La única inocencia responsable es recibir y aprobar desde la más íntima profundidad lo dado por Dios desde Dios y mediante la instrumentación hecha por Dios.


La integridad de lo dado viene al hombre tripartito. Lo cual evidencia la insuficiencia de sentidos parciales escogidos en detrimento de la integridad. La consideración integral es la que reclama mayor validez. Aquí se descubre, pues, la importancia también de los sentidos espirituales.

La fe en el Dios verdadero revelado no es inferior al conocimiento, sino que es fruto eficaz del Testimonio revelacional que es canal de gracia y espíritu eficiente. Tal fe es un conocimiento espiritual de la más alta categoría, puesto que trascendentaliza la conducta, ubicándola dentro del contexto del Totus de la realidad integral.

Y así como el empirista halla realidad en su experiencia de la naturaleza, y el idealista encuentra verdad en la coherencia de la razón, así también el creyente experimenta y entiende las evidencias del Dios revelado, las cuales introducen el medio llamado sobrenatural. La filosofía del creyente no es, pues, menos científica que las de aquellos.


La Revelación también se presenta a la integralidad de los sentidos del hombre tripartito, y resulta también coherente en una cosmovisión integral y unificante. Pero además, las potencialidades de la revelación tal como Dios nos la ha dado ya, superan los asertos propuestos a los meros sentidos y a la mera razón, puesto que en el hombre, razón y sentidos se hallan innegablemente en condiciones de deterioro; en cambio Dios es Redentor por naturaleza, además de Infalible. ¡Qué insensatez es soslayar la revelación divina! Además, sentidos y razón no cubren por sí solos toda la jurisdicción de las percepciones.

Acojo los datos de los sentidos, la razón y la intuición; acojo la conciencia total. Y en la interacción dialéctica de la realidad toda se jerarquiza cada cosa por su propio peso ante una voluntad que reacciona responsable. Todo ocurre dentro de una progresión del conocimiento y la conciencia y de la madurez del albedrío. Se acoge todo lo dado y se interacciona con todo lo hallado en nuestro ser. Y esta percepción y reacción progresa y madura; siendo real la progresión misma. En tal interacción se experimenta la intervención de Dios, a Quien se le va conociendo y adorando, aunque también ofendiendo e ignorando.

La Duda Metódica Cartesiana en busca de certeza implica el ejercicio de una elección mixturada con intuición anterior al "cogito ergo sum" (pienso, luego existo). Los conceptos e intuiciones de certeza, de duda, de método, de acto, son a priori de la intelección del "pienso".

Evidentemente la intuición del ser es anterior a la interpretación del pensar. La misma predefinición del "existo" subyacía lista como intuición precedente a su reconocimiento racional; estaba allí para ser "tomada" conceptualmente por la intelección. No es, pues, extraño que el desarrollo en la historia de la filosofía, tras el racionalismo cartesiano desarrollado en los idealismos kantiano y hegeliano, haya desembocado en el existencialismo a partir de Kierkegaard.


Ahora bien, al "existo" precedente hay que antecederlo en forma necesaria con el "darse" de la existencia de un modo específico; es decir, esencial. Es por ello que el existencialismo debe ser a su vez superado por la Fe en el Dador de las especificidades de la existencia.

Pero, si a esta legitimidad epistemológica de la Fe se añaden los Hechos de la Revelación Divina Histórica, entonces la cultura mística integrante que resulta de Revelación, Fe y Aplicación, son el acto a la vez existencial y cognoscitivo de superior categoría, y por lo tanto, la brújula del proceso y la dinámica del progreso.

Antes de que Descartes eligiera buscar y dudar, y antes de que definiera plenamente la percepción de que su pensar implicaba su existir. allí estaba el íntegro Descartes dado, con una indagación subyacente. ¿Qué implica que tal indagación precediera intuitivamente todo el proceso? ¿Por qué tal indagación? He allí la invitación de la esencialidad humana, y de la relación de tal esencialidad con la búsqueda de la certeza, de la verdad, como lugar de reposo del ser. La verdad necesaria es, pues, el complemento indispensable correspondiente a la esencialidad de la indagación. La verdad precede a la indagación puesto que la provoca. ¿Qué otra cosa podría provocarla? ¿De dónde la conciencia de una ausencia, de una urgencia? La realidad de la verdad es la que urge la respuesta del hombre. La fe, pues, es el primer ingrediente para el conocimiento de la verdad. La fe es el elemento epistemológico primordial. La fe es el eco y la necesidad de la verdad. Pero el ámbito de la fe, antes que la razón, es la intuición. Todo lo cual, sin embargo, resulta racional, dado que la razón es el intérprete de lo dado. La indagación intuitiva es anterior a la indagación racional. Aquella es receptora; ésta intérprete y transmisora. La intuición es función del espíritu humano, la razón en cambio es función de la mente del alma. De modo que el espíritu del hombre es el elemento primordial del enfoque del conocimiento que comienza por la intuición, la cual es llamado de la esencialidad humana, plasmada en relación dialéctica con Dios. Pero por eso mismo, el espíritu intuitivo puede ser bloqueado por la culpabilidad de la voluntad del alma que puede despreciarlo y desecharlo para volverse idólatra a otros objetos de su devoción.

Obviamente que la estructura cognoscitiva humana no consiste meramente de intuición, sino que a ésta se acoge posteriormente, tras un acto responsable de la voluntad, la razón intérprete y transmisora.

La intervención objetiva de Dios y sus actos, llega primeramente a la intuición del espíritu; entonces la mente racional interpreta tal movimiento real. Es por ello que la Tradición Mística Cristiana en su forma perfeccionada a nosotros contemporánea tal como se da en la escuela de Watchman Nee To Sheng, debe ser objeto de la mayor consideración. La obra "El Hombre Espiritual" de Nee subsume lo mejor de la experiencia pasada y da comienzo a su extensión contemporánea.

El teocentrismo es preeminente sobre el antropocentrismo; el mirar a Dios sobre el mirarse a sí mismo; la contemplación inspiradora de Dios en el espíritu sobre la introspección engañosa. Volcar exclusivamente los ojos hacia nosotros mismos es cerrarlos para con Dios. De allí que la introspección racionalista cartesiana, aumentada por la supuesta puridad autónoma de la razón kantiana, haya desembocado en la reacción agnóstica de los ateos existencialistas que eligieron despreciar la fe y escogieron usurparse una existencia dada aislándola para sí mismos en el absurdo y la angustia. No obstante, la conciencia de angustia y absurdo es la protesta de la esencialidad de la existencia que exige ser reconectada por medio de la fe al contexto de la integridad de la realidad verdadera.

------------------------------------------------

Blog alojado en ZoomBlog.com